Cumplimos 20 años

Corría el año 1999.

Internet nos llegaba a cuentagotas a través de un módem chirriante y router era una palabra todavía desconocida. El recién estrenado Windows 98 iba a ser el sistema operativo estable y fiable que los PC necesitaban (ejem). Los móviles eran zapatófonos: no tenían pantalla y para llevarlos encima tenías que haber almorzado bien. Si buscabas un restaurante en una ciudad nueva preguntabas a alguien por la calle, no a Google (ni siquiera sabíamos pronunciar ese nombre). El comercio electrónico era un fenómeno curioso que empezaba a pegar en Estados Unidos pero que en España no parecía que fuera a tener éxito porque aquí éramos mucho de "tocar las cosas". El conocimiento estaba en la biblioteca o en las enciclopedias que vendían puerta a puerta unos señores cansinos con chaqueta. Para enterarte de cómo iba el mundo veías la tele o ibas al bar. Lo mejor para llevar las cuentas de una empresa era una libreta de rayas y tapas duras. Tener una web... ¿para qué servía?

KLO en 2000

En mitad de un Viña Rock todavía en pañales, a la hora de la siesta (que por su puesto no echaron), un balseño, una ibañesa y un ibañés decidieron que a partir de ese momento se ganarían la vida juntos haciendo en su tierra aquello para lo que se habían preparado fuera: utilizar la informática para resolver problemas de forma efizaz y sencilla. Pocos meses después KLO Ingeniería Informática S.L.L. era inscrita en el Registro Mercantil de Albacete.

Desde entonces el mundo ha cambiado mucho y la informática todavía más. Internet nos llega por el aire o por cables transparentes con una velocidad que nos permite ver películas por capítulos (ahora se llaman series) o la imagen en vivo de quien nos llama por teléfono, y nos parece tan normal. Una empresa americana vende en nuestros pueblos más que la mayoría de los comercios locales. Windows ha rejuvenecido 88 años para quedarse en 10 y sigue siendo el sistema operativo estable y fiable que los PC necesitan (ejem). El Señor Google sabe tanto que los niños confían más en él que en sus padres. Wikipedia atesora más conocimiento que cualquier enciclopedia y además no coge polvo ni comba las estanterías. Los teléfonos son cada vez más inteligentes pero hay serias dudas de que esté sucediendo lo mismo con los seres humanos. Sabemos al instante desde nuestro sofa cómo está el mundo, especialmente el mundo de los gaticos. Si una empresa no puede enviarte la factura por correo electrónico es que "se ha quedado obsoleta" y si no la encuentras en Internet es que no existe.

KLO ha crecido y ha menguado al compás de la economía. Se ha mantenido en forma surfeando la ola de las nuevas tecnologías en un mar bravo que no perdona despistes. Ha seguido dando soluciones informáticas a sus paisanos y también a clientes que están a cientos de kilómetros, algunos a los que nunca ha visto. En los últimos años el equipo se ha consolidado con la incorporación de talento y energía llegados desde el otro lado del charco.

KLO en 2019

A sus veinte añitos KLO está en la flor de la vida, con ilusión y ganas de sobra para seguir celebrando cumpleaños. Los socios de KLO quieren agradecer a sus clientes la confianza depositada durante todo este tiempo y desean seguir ofreciéndoles sus servicios durante muchos años más.

1 Respuesta

  1. Este comentario es para felicitar a toda la empresa por la trayectoria que ha llevado pues sois todos muy buenos en vuestro trabajo. Gente emprendedora que ha sabido salir airosa de todos los ataques que aquejan a todas las empresas. Esto solo se consigue con una buena formación, con seriedad y compromiso de servicio. Enhorabuena.
    Tengo que felicitar a David por su buen escrito, muy bueno. Has hecho un repaso de tecnología que me ha encantado. Yo, si tuviese que hacer un comentario hubiese empezado por el Spectrum, pero de eso hace muchos años, quizás fuera ahí donde te vino la vena de la informática. Sea cual sea la causa me ha emocionado leer tu escrito y que haya terminado en un bonito trabajo y que influiste en tu hermana, Nieves, para hacer un gran equipo junto a Manolo e Iván.
    Es un orgullo ser padre de dos grandes informáticos.

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